El bajo rendimiento escolar es un problema complejo que afecta a la vida de la persona que lo sufre y su familia. Las consecuencias de largo plazo de este problema pueden ser devastadoras.

Las causas del bajo rendimiento escolar pueden ser físicas, emocionales, sociales y ambientales. Las principales causas son los Problemas de Aprendizaje Ej. La dislexia y el Trastorno de Déficit de Atención/Hiperactividad (TDAH).

Las investigaciones recientes sobre el TDAH muestran que existen dos genes responsables asociados con la acción de la dopamina y norepinefrina. Estos neurotransmisores ayudan al cerebro a mantener un estado de alerta, atención y control de impulsos.
El tratamiento farmacológico basado en estimulantes actúa aumentando la acción de la dopamina en las células nerviosas. Su gran desventaja es que no posee propiedades curativas, al suspender el medicamento los efectos positivos desaparecen.

Los últimos reportes sobre los problemas de aprendizaje apuntan a deficiencias en nutrientes específicos, en especial los ácidos grasos Omega 3 y 6. La deficiencia de estos elementos provoca un desarrollo limitado del funcionamiento de las funciones visuales y del lenguaje.

Recientemente el IBI junto con MetaMetrix Laboratories llevo a cabo un estudio sobre "Aspectos Metabólicos del Bajo Rendimiento Escolar". Este estudio incluyó a niños y adolescentes con TDAH y Problemas de Aprendizaje. Se evaluaron mas de 100 variables metabólicas en sangre y orina.

Los resultados confirman y extienden los reportados por otros centros de investigación de clase mundial.

Los resultados muestran deficiencias importantes en:

+ Antioxidantes.
+ Vitaminas del complejo B.
+ Zinc y Magnesio.
+ Aminoácidos esenciales.
+ Coenzima CoQ10.
+ Ácidos Grasos Omega3 y 6.

Las deficiencias de estos nutrientes se pueden deber tanto al consumo de alimentos con poco valor nutricional, problemas de enzimas digestivas, como a problemas de intestino poroso o infecciones por parásitos en el tracto digestivo.

De acuerdo a los resultados de la investigación, IBI ha desarrollado el paquete Alerta-T, combinación de fórmulas diseñadas para suplir la alimentación y proporcionar al cerebro los nutrientes y precursores de neurotransmisores necesarios para el buen funcionamiento cerebral.